Conforme hemos ido pasando de fases, distintos sectores han comenzado a trabajar con las correspondientes limitaciones en cuestión de aforo principalmente, pero el ámbito cultural continúa estancado

Durante los últimos meses hemos leído muchas informaciones referentes a la derivación de fondos por parte de los Ayuntamientos de muchas localidades del país, a priori destinados para el área de fiestas, y que finalmente irán a parar a Servicios Sociales.

En la gran mayoría de los casos, estas informaciones son demagogia barata. Sin entrar a valorar quiénes lo han hecho y quiénes no, lo cierto es que esas cuantían económicas no han salido de las arcas municipales, pero queda muy bien de cara a la galería decir que se utilizarán para ayudar a familias a las que ya de por sí se debería estar ayudando.

El parón de las fiestas este año ha puesto en jaque a mucha gente, y aunque todo el mundo tiene en la cabeza a los artistas muy reconocidos que ganan grandes cantidades de dinero y a los que tres meses de parón no significarán nada en su economía, la realidad del sector es que sólo en Canarias, más de 18.000 personas viven única y exclusivamente de la cultura, de manera directa o indirecta, y en muchísimos casos son simples mileurístas.

Cuando aplaudimos que el dinero de cultura se haya destinado a servicios sociales en una publicación en redes sociales – insisto, ojalá fuera cierto que ese dinero llega a quién lo necesita, pero no siempre ocurre-, estamos aplaudiendo que muchas personas se queden en el paro pues, si no hay eventos, no tienen trabajo.

Hablamos de técnicos de sonido, montadores, decoradores, instaladores, dj´s, artistas, actores y un larguísimo etcétera que, a día de hoy, llevan fácilmente tres meses sin ingresar un sólo céntimo. Algunos, con suerte, han cobrado la ayuda por cese de actividad, pero les aseguro que se trata de un mínimo porcentaje.

La situación se agrava, además, cuando metemos a las orquestas en medio. En Canarias, son muy pocas las que viven exclusivamente de la música, aunque las hay, pero…¿Y en Galicia? Las orquestas en tierras gallegas son empresas constituídas, con sus sueldos mensualmente y todo en regla, ¿qué ocurre si no hay actuaciones? Pues más paro, sencillamente.

Por la razón que sea, la cultura ha sido el último eslabón de esta cadena en volver a retomar actividad. En cualquier avión que se precie es mucho más sencillo contagiarte que en un teatro, pero sin embargo, los vuelos sí que se están reanudando a pasos agigantados.

En Canarias, en concreto, se habla del turismo de hoteles y restaurantes, de los lugares “con encanto” de esta tierra – que los hay y muchos -, pero ¿qué ocurre con los eventos que también atraen a muchos turistas deseosos de conocer nuestra cultura musical y artística? Siempre se pueden tomar medidas para que se desarrollen de otra manera, hay que reinventarse, pero no suspenderse de una manera tan drástica.

No se trata de enriquecerse, se trata de subsistir. Empresas con mucha solera en Canarias, con enjundia a nivel nacional y un branding de marca de muchos años se están tambaleando ante la falta de trabajo pues, si no se trabaja, no se puede pagar, y si no se paga al final el resultado es el que todos conocemos.

Por tanto, insto a las instituciones a replantearse la situación, y a entender que la cultura es un negocio, por supuesto, pero de ese negocio viven muchas familias que, ahora mismo, viven totalmente desamparadas. Canarias es una tierra con un nivel cultural y musical que, posiblemente, no tenga comparación en Europa, y lo estamos dejando morir pues, lo que se pierda ahora, difícilmente se va a volver a recuperar.

Entiéndase con este comentario que no hago distinciones. Hay que ayudar a todos los sectores, absolutamente todas las empresas deben poder seguir caminando y si hay que generar partidas presupuestarias adicionales, que las creen, pero cuánto antes debemos echar a andar nuestras tradiciones, nuestras raíces y nuestras fiestas… Con menos gente, respetando las distancias y con todas las medidas que hagan falta, pero necesitamos que los escenarios vuelvan a llenarse de luz y color para que retomemos la normalidad de antes, pues esta nueva normalidad nos está dejando mudos y mústios.

Deja un comentario