Fotografía: Canarias en Red

Los hechos ocurrieron en Junio del pasado año, y las investigaciones actuales han dado como resultado que la imputada sedó a su hija antes de arrojarse al agua junto a ella.

Las investigaciones policiales han esclarecido unos hechos que, ya en su momento, levantaron las sospechas entre los agentes encargados de levantar las diligencias oportunas.

Un vehículo caía al mar en plena dársena pesquera de la capital tinerfeña. Unos pescadores se percataron de la situación, e hicieron todo cuánto estuvo en su mano para, finalmente, librar de peligro a una madre y una hija que se encontraban en el interior del vehículo.

Los agentes de la policía descubrieron entonces que la niña presentaba síntomas de haber sido sedada, una condición que ahora no deja margen de duda, creyéndose que dicha sedación se produjo introduciendo algún tipo de sustancia en un helado.

La madre lleva un año en prisión preventiva, y en tratamiento. La niña en cambio hace una vida relativamente normal, aunque no se le permite tener contacto con su madre, y está recibiendo ayuda psicológica.

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